• Denominación de origen

    Denominación de origen

    9 de Octubre de 2015 a las 10:47


    El cerdo ibérico, tiene la característica genética de poder almacenar grasa en su tejido muscular, que es la clave del inconfundible sabor y textura de los jamones ibéricos.

    Los jamones ibéricos se caracterizan por ser alargados y estilizados, de pezuña oscura, carne que va del rosa al rojo púrpura y tiene una textura poco fibrosa, con grasa brillante, fluida y blanda al tacto.

    Curación y maduración.
    Aunque se han incorporado nuevas tecnologías y controles sanitarios que han aumentado la calidad de los jamones, sigue siendo imprescindible la experiencia y saber hacer de los maestros jamoneros.

    Control de calidad. 
    El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Dehesa de Extremadura, se encarga de marcar e identificar los cerdos en el campo y vigilar su alimentación, para posteriormente realizar el seguimiento del sacrificio de los animales e identificar las piezas, de tal manera que permite controlar el proceso de maduración de los jamones y paletas. Además, también se controla la concentración salina en la salazón, los tiempos mínimos de permanencia en el secadero y los tiempos mínimos de permanencia en las bodegas de envejecimiento.